
El fútbol, sin duda, trasciende y va mucho más allá de lo que pasa en el campo de juego. Sucede que es una forma de vida, una forma de interpretar el mundo, el espejo donde nos reflejamos y el cristal a partir del cual miramos todo lo que nos pasa. El futbol, fiel reflejo de nuestra cultura, nos brinda esa posibilidad de pertenecer a un algo que no tiene explicacion
“Todo cuanto sé con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres, se lo debo al fútbol”. Albert Camus
“Tengo dos problemas para jugar al fútbol. Uno es la pierna izquierda. El otro es la pierna derecha”. Roberto Fontanarrosa
“El negocio del cine es macabro, grotesco: es una mezcla de partido de fútbol y de burdel”. Federico Fellini
Borges y el fútbol. "El fútbol me parece una forma del tedio. Además al argentino no le gusta el fútbol. Le gusta ver ganar tal o cual cuadro. Fútbol así, no. Yo nunca he oído decir a la gente: ´¡Caramba, yo soy de San Lorenzo de Almagro, pero qué bien ha ganado Boca! ¡Qué contento estoy!´ Entonces el fútbol no les interesa". Jorge Luis Borges
“El fútbol es técnica del imprevisto por sobre todos los imprevistos. Y más aún limitando esa técnica al uso de las más indócil de las armas posesivas del hombre, los pies, siempre más indóciles que las manos al ordenamiento del cerebro...”. Dante Panzeri
"Creo que el fútbol es un pensamiento que se juega, y más con la cabeza que con los pies.” Milán Kundera.
"Van y vienen los trajes de colores / ahora da uno una patada épica, / algo vuela hacia el sol, y no se sabe / si es pelota o si es la misma tierra". Fútbol. Baldomero Fernández Moreno
“En un partido de fútbol caben infinidad de novelescos episodios”. Alejandro Dolina en Apuntes del fútbol en Flores.
”Gooooooooool de Vélesárfiiiiiillllll! La voz de Fioravanti estiraba las vocales en el aparato y Amaro, llorando, sintió que jamás nadie había interpretado tan maravillosamente la emoción de un gol. Vélez se clasificaba por fin, campeón nacional de fútbol, tras cumplir una campaña significativa (...) Pocos segundos después de ese cuarto gol, cuando Fioravanti anunció la finalización del partido, Amaro estaba de pié lanzando trompadas al aire, dando saltitos y emitiendo discretos alaridos dió la tan jurada vuelta olímpica alrededor de la mesa”. Mempo Giardinelli en El hincha.
“No necesita conocer a su admirado para discutir sobre él y armar peloteras de café. (...) Tan necesario es que los hinchas de un mismo sujeto se asocien para defenderse de las pateaduras de otros hinchas, que dicha necesidad originó las que llamamos barras y que son como escuadrones rufianosos, brigadas bandoleras, quintos malandrinos, barras que, como expediciones punitivas siembran el terror en los stadiums, con la artillería de sus botellas y las incesantes bombas de sus naranjazos”. Roberto Arlt en Aguafuertes.
“El porteño no odia a nadie ni a nada: acepta o rechaza. Su capacidad de pasión, siempre determinada por factores sentimentales, es positiva, casi nunca negativa. Su aprobación sentimental es el hinchismo, una adhesión de tipo místico, sin análisis y sin discriminaciones con entrega total de la personalidad, del afán y del sentimiento. El hinchismo por los clubes deportivos – que con tan poca simpatía han mirado los analizadores de la porteñidad – no es más que una manifestación ruidosa y ostensible del hinchismo que tipifica la manera de ser de todo porteño. El hincha es un estado psicológico de la hora actual”. Florencio Escardó en El hinchismo y el hincha
“En la pasión que hierve en los estadios de fútbol, están en combustión todas las fuerzas íntegras de la personalidad: religión, nacionalidad, sangre, enconos, política, represalias, anhelos de éxito frustrados, amores, odios y todo en los límites del delirio, en fundida masa ardiente. Los jugadores van liberando, exacerbando, sofocando esos líquidos ígneos como si maniobraran en cauces con diques y fosos en que ese raudal toma forma. (...) La insignia adquiere la importancia de un lábaro; la lucha es del carácter religioso de las cruzadas, (...) las figuras más destacadas o el team entero cobra los valores de ícono: cuando atemperados los ardores de la pasión encendida, la idolatría se contiene en los límites del fervor y la devoción”. Ezequiel Martínez Estrada
"El goleador es siempre el mejor poeta del año" Pier Paolo Pasolini
"Tal vez los jugadores tengan la hermosura y la tragedia de las mariposas, que vuelan tan alto y tan bello pero que jamás pueden apreciar y admirarse en la belleza de su vuelo". Milan Kundera.
"El reino de la lealtad humana ejercida al aire libre" Antonio Gramsci
"El fútbol es la recuperación semanal de la infancia" Javier Marías.
"El fútbol es cultura porque responde siempre a una determinada forma de ser. Los jugadores actúan como el público exige, de forma que el fútbol se termina pareciendo al sitio donde crece. Los alemanes juegan con disciplina y eficacia; cualquier equipo brasileño tiene la creatividad y el ritmo de su tierra; cuando apostaron por otro orden fracasaron, porque si bien los jugadores aceptan la imposición, no la sienten. Argentina tiene un exceso de exhibicionismo individual y una carencia de respuesta colectiva así en la cancha como en la vida. Si estas fronteras se van haciendo difusas es porque el fútbol, además de parecerse al lugar donde se juega, no escapa a su tiempo, y esta es época de uniformización. La selección española no tiene un estilo propio, quizá por las diversas identidades que hacen a sus autonomías y que tienen en el fútbol su correspondencia". Jorge Valdano. "Fútbol y cultura" en La Maga. Extra n° 24. Buenos Aires, octubre 1996.