
Sus ojos brillan con cada recuerdo. No por nostalgia, sino porque en cada palabra, hay un muchacho que sigue jugando a la pelota, levantando a la popular con cada una de sus fantasías, como un ilusionista que sorprende a su público con su arte. Cada gesto es una gambeta que recorre el césped de la barranca. Sucede que Norberto "Nenia" López es pura pasión, la misma pasión con la que supo defender la casaca del Mate allá por la década del 50. "Nenia" nació el 15 de noviembre de 1928, jugó 137 partidos y marcó la friolera de 66 goles. Es el segundo goleador histórico de Argentino de Quilmes en el profesionalismo, escoltando al fallecido Juan Gayol. Es el jugador Mate que más goles le convirtió a los siguientes equipos: Dock Sud (6), Almagro (6), Excursionistas (5), Talleres (5), Def. de Belgrano (4), Temperley (6), Nueva Chicago (6), Colón de Santa Fe (4) y Atlanta (2).
A casi 56 años de su debut en primera, nos enorgullece poder brindarle un sincero reconocimiento a este destacado jugador Mate.
Norberto nos recibió con las manos blancas y pleno de anécdotas en su lugar de trabajo, la fábrica de harina y pan rallado Don Alfonso, de su propiedad.
Entre mate y mate, aparecieron las primeras historias, y de pronto "Nenia" se convirtió en un niño que recorría las canchitas de Quilmes con una pelota debajo de la suela de sus zapatos "eran otros tiempos, jugaba mucho en el potrero", recuerda López. "Todo el día con la pelota... íbamos al río con los carros que teníamos para repartir el pan (los padres tenían una panadería donde trabajaba toda la familia) bajábamos a la playa y meta fúlbo y fúlbo, nos quedábamos con las patas peladas!" confiesa regalando una mirada pícara como si fuese un chico cometiendo alguna travesura.
Hasta que, como no podía ser de otra manera, la charla derivó en su querido Mate de la barranca. "Yo fui a Argentino de Quilmes porque ahí jugaba un hermano mío. En este club hice las divisiones inferiores. Ahí salimos campeones con la Cuarta especial" compartió Norberto.
Un día, el sueño del pibe se hace realidad, y "Nenia" López debuta en primera. "Fue en el año 51, contra Rosario Central. Ganamos 4 a 2 en la Barranca (19 de Mayo, los cuatro goles anotados por H. Soto). Jugué un partido a la mañana acá en el barrio y a la tarde debutaba en Primera! Para Central jugaba el "Torito" Aguirre". Pero como un hombre jamás olvida a su primer amor, López recuerda su primer gol en la primera del Mate en el 52, "se lo hice a Dock Sud (17/5). Yo empecé jugando de half derecho, pero luego me fueron pasando hacia delante, después de dos o tres temporadas".
Sin lugar a dudas, "Nenia" le dedica un lugar especial al recuerdo del partido contra el clásico rival en el 56, "recuerdo con mucha alegría un macht que jugamos con Quilmes, es más, fue un día que me acompañó mi viejo. Yo a él nunca lo dejaba gritar ni nada, pero cuando terminó el partido vino llorando a abrazarme. Cómo lloraba el viejo!", se emociona Norberto. "Empatamos 3 a 3 (4/08/56). En ese partido hice el gol de la igualdad después de ir perdiendo 3 a 0! Hasta tuve la posibilidad de hacer el cuarto, pero me lo sacaron en la línea! El arquero de Quilmes era Bartolacci. Siempre pasa por acá... Ese día nos mandamos un segundo tiempo bárbaro...".
Ese gol, ese instante en el que la pelota traspasa la meta y conmueve las redes estará por siempre grabado en sus retinas como su mejor tanto "ese que le hice a Quilmes, de cabeza. Como lo madrugué al pobre Bartolacci! Es el día de hoy que alguno siempre se lo recrimina! Otro gol que recuerdo es el que le marqué a la Selección Nacional, el día que Roma (recordado arquero de Boca Jrs. y la Selección) me sacó de la cancha. Me golpeó en la rodilla, esto no está en ningún lado... ahora que lean la nota se van a enterar!" otra confesión de López a modo de regalo.
Una vuelta más de mate y van varias, como los recuerdos que comparte "Nenia", y agrega de sobrepique "también me acuerdo de un partido parecido con Tiro Federal de Rosario. Ese día me rompieron el pantalón de una patada! Fue bravísimo...una de patadas!, pero yo seguía, no me achicaba nunca. Jugaba para nosotros un full-back que era buenísimo, Pancho Di Carlo que defendía como loco!".
A la hora de hablar de planteles, al goleador se le hizo difícil quedarse con alguno en especial, sin embargo, no ahorró elogios para con su D.T. "los equipos eran todos parejos, pero entrenador como Ongaro...Ese si que era un fenómeno. Una segunda rueda nos sacó casi invictos, fue una campaña bárbara que nos mandamos".
Éste cronista, se animó a interrumpir el relato para hurgar en aquel emblema del fútbol nacional. - Saúl Ongaro, ¿el que jugó en Argentino en ese gran equipo del ´38 que logró el ascenso a Primera...? - Si, y en Estudiantes. Jugaba de centro half. Después me quiso llevar a Racing, donde estuve 2 o 3 meses. El me quería hacer firmar, pero no había plata. Racing andaba muy mal de plata... Después agarraron a Angelillo, agarraron a todos esos pibes y levantó, contestó Nenia como si nada.
Pero como siempre en la vida de Norberto, los recuerdos vuelven a Argentino de Quilmes, y ahí sí, aparecieron los compañeros de toda la vida, aquellos compañeros de ruta, aquellas glorias que supieron vestir la casaca criolla: "Dubini, Impalá, Ramitos...También teníamos unos arqueros bárbaros, estaba el cabezón Levy, estaba Piola. Teníamos un centro forward muy bueno, el correntino Soto. Fue el que mejor vi bailar arriba de la pelota. Otro fenómeno fue Barboza, que jugó para nosotros y estuvo en la Selección".
"Bueno, pibe... un mate más y sigo con el trabajo" disparó infatigable. "Pero antes, te voy a regalar una anécdota más", nos dijo posando su mano derecha sobre nuestro hombro como un padre hace con su hijo a la hora de compartir alguna andanza de juventud. "En esa época había un tesorero que se llamaba Demucho. Un día fuimos a Santa Fe a jugar contra Colón y él llevaba una valijita con el dinero para pagarnos después del partido. Resulta que tuvo que hacer de aguatero durante el partido y entraba a la cancha a cada rato con el bidón y la valijita. No la soltaba por nada del mundo! Después en el equipo había unos timberos bárbaros, escolaseaban hasta en los entretiempos! Una vez veníamos de Santa Fe en micro y no habíamos llegado acá que seguían jugando, se iban prestando plata uno al otro... Habían quedado casi todos secos! Otra vez, antes de un partido con Quilmes, fuimos a comer a la sede que Argentino tenia en la calle Alem, a media cuadra de la Comisaría. Nos mandaron a dormir la siesta, y en vez de descansar meta timba los desgraciados!", nos confesó risueño.
Y así Norberto, se confundió entre las bolsas de harina. Apenas con un gesto se diluye el recuerdo. Los hombres somos un sueño al que el viento empuja a su antojo. Cae la memoria, se desploma y surgen efímeras palomas que se pierden otra vez más allá del horizonte. Muchas historias quedan por contar, pero más queda por agradecerle a "Nenia" por el honor y la dignidad de un hombre con el corazón celeste y blanco.