“Para él no hay tigres, ni torpederos; muchacho criollo, molde de arquero... Bottaso ríe, de goal no hay miedo; pues la cortina bajada está”. Con motivo de conmemorarse 99 años del nacimiento de Juan Bottaso, Unidos por el Mate recuerda a uno de los grandes ídolos en la historia de Argentino de Quilmes.
Sin duda, el fútbol argentino fue, es y será cuna de excelentes arqueros. Dicen que donde él pisa, nunca más crece el césped. En ellos nace o muere el grito supremo de gol. Algunos podrán decir que está condenado a arruinar la fiesta del fútbol con cada una de sus intervenciones; pero nadie se compadece de quien, a solas, aguarda debajo de los tres palos, su fusilamiento.
Por las filas de Argentino de Quilmes, en la primera mitad del siglo XX, pasaron grandes figuras del Fútbol Nacional; José Buruca Laforia, Polimeni, Cabano, Dannaher, Calomino, entre otros; pero seguramente el ídolo más grande del Mate fue Juan Bottaso, que supo defender la celeste y blanca desde 1927 hasta 1930, para volver luego en 1938 a jugar en nuestra 2° División.
Tanta era la fama del arquero de Argentino de Quilmes por aquel entonces que era habitual escuchar decir “vamos a ver jugar a Bottaso contra el club tal...”.
El periodista Alfredo “Chantecler” Rossi lo bautizó como la “Cortina Metalica” y los maestros del periodismo romántico perpetuaron su nombre para siempre.
Precisamente este apodo nació el 24 de abril de 1927, día en que se enfrentaron Argentino de Quilmes y el Racing Club en cancha de los "Mates", partido en el cual Bottaso atajó todo lo que le tiraron, obteniendo el triunfo los locales por 3 a 1 con dos goles de Trujillo (2) y el restante de González.
Cuentan los memoriosas que luego de su bautismo como “Cortina Metálica”, cada vez que Juan Bottaso entraba a jugar un partido, iba directamente al arco y fingía bajar una cortina imaginaria en su valla.
Desde el comienzo de su difusión masiva, el tango y el fútbol, dos actividades de profunda raigambre popular, entrecruzaron sus caminos. Por tal razón, el gran Juan, fue merecedor su propio Tango: “Cortina Metálica” creado por Miguel Padula y H. Zamora. “¡Arquero lindo!...ni el viento pasa. Toda la hinchada tiene en su puño. Vengan "balazos" que es de buen cuño; Sólo los brujos lo vencerán” reseña la letra y continúa sin ahorrar en elogios “sos cortina de negocio, que al balazo desafió. Y tenés el alma dura frente al ojo del cañón”.
El 20 de marzo de 1927, Juan Bottaso juega su primer partido oficial defendiendo los colores "Criollos" contra Sportivo Palermo en cancha de éstos, siendo el resultado 4 a 2 para los visitantes, con goles "Mates" de A. Trujillo (2), S. Abella y L. Rimassa.
Juan Bottaso disputó la final de la Copa del Mundo de 1930. La “Cortina Metálica” fue el único jugador de Argentino de Quilmes que jugó un Mundial de Fútbol. En el Mundial de 1930 jugó 2 partidos: la Semifinal en el triunfo de Argentina por 6 a 1 frente a Estados Unidos y la Final, en la derrota frente a Uruguay por 4 a 2.
También el ídolo Mate tiene el orgullo de haber jugado el primer Partido Nocturno de la historia Argentina el 7 de Diciembre de 1928 en cancha de Vélez Sarsfield formando para el Seleccionado Nacional contra los Olímpicos.
Alguna vez el diario Clarín dijo de él “siempre sereno, correcto, siempre poniendo el pecho a los vendavales, defendiendo su meta con valor temerario, con sus manos de garfio”.
Y no faltaron las crónicas de la época que con orgullo los describían “su agilidad y su seguridad desconciertan a los rivales, que ya no saben para que lado shotear pues él solo cubre todo el arco”.
A fuerza de sus actuaciones descollantes se convirtió en ídolo del pueblo y en particular de los amantes del fútbol.
“Mi primer team oficial fue la 5ta División de Argentino de Quilmes; allí entre los pibes, hice un verdadero aprendizaje jugando en el arco. ¡Si habré atajado pelotas durante todo el tiempo que llevo jugando” declaró en un periódico.
A 99 años de su nacimiento, Unidos por el Mate lo recuerda y le quiere rendir un merecido homenaje a uno de los grandes ídolos en la historia de Argentino de Quilmes.